Yo pude ser una chica Almodóvar (Primera parte)











“Una noche Aritz le pidió por favor a su amiga Mónica que le acompañara por los bares de Chueca (…) Ella no había cumplido aún los diecisiete y ni siquiera tenía edad legal para beber. Aritz se puso a hablar con un hombre muy guapo y Mónica se parapetó contra la borra, sola, asustada e incómoda, cuando le abordó un chico gordito de nariz en forma de patata y pelo escarolado. (…) Se enzarzaron a en una conversación sobre cine y música y, finalmente, él le propuso acompañarla a casa. (…) Ya en el portal, él le dijo que había escrito el guion de un largo y que necesitaba una chica joven para hacer el papel de una tal Bom, y le dio su número de teléfono garrapateado en un papel que Mónica tiró al llegar a casa. El papel de Bom fue a parar a Alaska y el chico era Pedro Almodóvar. 
Si Mónica no hubiese tirado el papel con el número de Pedro, ¿habría acabado convirtiéndose en una actriz de renombre? Al fin y al cabo, todos recordamos a Marisa Paredes, Victoria Abril, Carmen Maura o Bibi Andersen, pero no a Cristina Sánchez Pascual (protagonista de Entre tinieblas), a Cristina Grégori (que aparecía en Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón y en Laberinto de pasiones o a Eva Siva (que interpretó a la Lucia que daba nombre a la película)”.
Lucia Etxebarria, Cosmofobia (fragmento).

Este artículo trata sobre aquello que pudo haber sido y no fue, aquellas y aquellos chicas y chicos que se quedaron en eso, y no añadieron el apelativo de “Almodóvar”; esa señal inequívoca que marca la carrera de una actriz o actor. Muchos de los que rechazaron papeles se han arrepentido después, otros llegaron de rebote a personajes que no fueron escritos pensando en ellos pero que los impregnaron de su personalidad, la mayoría de los actores y actrices quieren trabajar con Pedro, pero a muchos les chirría que les cuelguen el apelativo de “chico o chica Almodóvar”.
Hagamos un repaso de actores que pudieron aparecer en películas dirigidas por el director manchego y al final por unas causas u otras no se llevó a cabo ese proyecto. Su primera película Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón estuvo protagonizada casi exclusivamente por amigos y compañeros de la compañía teatral Los Goliardos. El papel de Pepi fue a parar a Carmen Maura, estrella de la compañía y uno de los primeros apoyos de Pedro ya que lo ayudó a buscar financiación y el de Bom recayó en una joven Alaska que ya había aparecido fugazmente en Arrebato de Iván Zulueta y que se acabó centrando en el mundo de la música. Con el que más problemas hubo fue con el de Luci, Almodóvar pensó en Chus Lampreave para interpretarlo, pero la actriz tenía que ser operada de un ojo y no pudo, el guion también llegó a manos de la actriz Amparo Baró que se horrorizó al leerlo y lo rechazó, como es natural, arrepintiéndose años después; por último, lo acabó aceptando Eva Siva, compañera de Los Goliardos, que transmite con mucha solvencia la candidez que se requería. 
Otro problema en el ojo impidió a Chus Lampreave participar en la segunda película del manchego, Laberinto de pasiones. Tampoco lo hizo Lola Flores, para quien estaba pensado el papel de la princesa Toraya (inspirado en Soraya Esfandiary), la cantante lo rechazó porque creía que era demasiado superficial y no se le sacaba partido a sus dotes como actriz, finalmente el papel recayó en manos de la alemana Helga Liné que después participaría en La ley del deseo
En Entre tinieblas también hubo un baile de papeles y la protagonista fue de nuevo Chus Lampreave. Ella iba a interpretar a la hermana de Sor rata de alcantarilla, un papel pequeño, al final acabó haciendo el de la monja porque la actriz que lo iba a hacer lo rechazó, ella confesó no hace mucho que no se sentía preparada para un papel tan importante.


En una de las películas más exitosas de Almodóvar, fue donde, sin embargo, más cambios de reparto se produjeron. Estamos hablando de ¿Qué he hecho yo para merecer esto? El empresario Luis Calvo fundó Producciones Tesauro para financiar películas donde participara Cristina S. Pascual, su novia de por aquel entonces (episodio que recuerda al argumento de Los abrazos rotos), para ella iba a ser el personaje de la cándida prostituta Cristal. Finalmente no lo pudo hacer y Almodóvar se lo ofreció a Victoria Abril, que lo rechazó porque acababa de hacer un personaje similar y no quería encasillarse, parece ser que Ángela Molina tampoco lo aceptó. Acabó siendo para Verónica Forqué y ganó el Premio ACE en Nueva York como mejor actriz de reparto.
El papel de Gloria, la ama de casa protagonista, también le dio quebraderos de cabeza al realizador. Se lo ofreció a Esperanza Roy y a Concha Velasco y ambas lo rechazaron, esta última ha dicho al respecto: “A Almodóvar le dije que no en '¡Qué he hecho yo para merecer esto!' porque estaba haciendo 'Mata-Hari' con Adolfo Marsillach y no podía dejarle tirado. Cuando a un director le dices que no, no te vuelve a llamar nunca más”. El director pensaba que a Carmen Maura no le quedaría bien ese papel de mujer frustrada, luchadora y antipática, sin embargo, acabó haciéndolo, aunque según sus palabras, hubiera preferido el de Cristal.


Otra actriz que con el tiempo se ha arrepentido de decir que no al manchego ha sido Charo López. Para ella escribió el papel protagonista de Matador, una mujer racial y aficionada a los toros que Charo no quiso interpretar por “inseguridad” y “miedo a convertirse en una folclórica”; ha confesado que fue “uno de los mayores errores de su carrera”. Charo tuvo que conformarse con la pequeña intervención que hizo en Kika en 1993, ya que el protagónico de Matador acabó siendo interpretado por la internacional Assumpta Serna, aunque también se dijo que Ana Belén fue tentada para ello y rechazó la oferta.


En Tacones lejanos, el único papel que no cambió de actor fue el que interpretó Victoria Abril. El papel que acabó haciendo Miguel Bosé estaba escrito para Antonio Banderas, que se fue a Hollywood y dejó a Almodóvar sin galán. “El hecho de sustituir a Antonio me ha obligado a modificar su papel y el guion”, declaró Pedro. El papel de la protagonista, Becky Páramo, se anunció que lo interpretaría Esperanza Roy “A finales de agosto hablé con Pedro y me dijo: Eres una de las tres candidatas que tengo para interpretar el papel de madre de Victoria Abril, que, a la vez, es una vedette”. Se dijo que las otras dos candidatas eran Sara Montiel y Nuria Espert. Sin embargo, tras varios ensayos acabó recayendo en la versátil Marisa Paredes, que hizo uno de los papeles más icónicos de su carrera. Almodóvar declaró posteriormente que ni Sara ni Nuria se barajaron como opciones para llevar a cabo el papel: “De mis labios no salieron nunca sus nombres y las respeto demasiado como para especular con ellas. Tampoco el papel de Banderas es un policía de día, travesti de noche, que imita a Sara". También se habló de un tercer personaje femenino destacado que sería para Ángela Molina, posiblemente el de secretaria que interpretó con no mucha fortuna Ana Lizarán por desavenencias con el director o el de la intérprete de signos a la que dio vida Miriam Díaz Aroca. 

2 comentarios:

  1. Hola Francisco, magnífica entrada, llena de curiosidades que desconocía en torno al casting de la filmografía de Almodóvar. Es algo habitual que los actores y actrices que protagonizan una película no sean la primera opción que se barajó en su día, y la historia del cine está llena de grandes ejemplos.
    Un placer descubrir tu blog!
    Saludos.

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  2. Pobre Anna Lizarán, vaya viaje le pegas. ¿Por qué no te gusta su trabajo? Es un papel tan inane que poco podía hacer la pobre...

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