Yo pude ser una chica Almodóvar (Segunda parte)







En 1993 se estrenó Kika, uno de los mayores fracasos dentro de la filmografía de Almodóvar, incluso se le tachó de ofrecer una imagen misógina en la película. Verónica Forqué, acabó ganando el Goya a Mejor actriz protagonista, pero antes de eso, su papel fue muy disputado. Se dice que la elegida para interpretar a la maquilladora fue María Barranco, pero que poco antes de comenzar a rodar se enteró de que estaba embarazada y decidió no hacer la película. También se habían barajado nombres como el de Miriam Díaz Aroca que ya había trabajado con Pedro en Tacones Lejanos o el de Penélope Cruz, que llegó a hacer una prueba pero por su corta edad no participó en esta película.

Con La flor de mi secreto sucedió algo que parece habitual dentro de algunas películas de Almodóvar, Marisa Paredes se quedó con el papel después de que fallaran otras opciones. En este caso quien lo hizo fue Ana Belén, empezó a ensayar para interpretar el personaje de Leo/Amanda Gris pero parece ser que no funcionó del todo y lo dejaron. También se especuló con que Ángela Molina sería sustituta.
Sin embargo, uno de los cambios de actores a última hora más sonados del cine español fue el de Jorge Sanz en Carne Trémula. Sanz estaba contratado para hacer el papel de Víctor, un joven marginal y enamorado, después de haber ensayado durante meses y con tres días del rodaje comenzado, fue despedido. Almodóvar dijo que no le gustaba su interpretación y Jorge abandonó el proyecto, eso sí, cobrando los diez millones de pesetas estipulados. El elegido fue Liberto Rabal, con una interpretación que despertó más críticas que comentarios favorables. Quizá Pedro Almodóvar hubiese preferido a Eduardo Noriega, el cual fue otro de los aspirantes como confirmaría años después: “Estuve a punto de aparecer en Carne Trémula y La mala educación pero en ese momento estaba pendiente del rodaje de Abre los ojos de Amenábar y al final la cosa no cuajó".

A finales de los noventa, Almodóvar ya despertaba interés no sólo a nivel nacional y la noticia de un nuevo proyecto desataba un cúmulo de suposiciones y afán de conocer los detalles. Tras el éxito de Todo sobre mi madre, Almodóvar anunció que se debatía entre empezar a rodar dos guiones que ya tenía escritos, La mala educación o Hable con ella; sobre este último dijo “Una de las mujeres en la película tiene la cara y las tetas de Penélope Cruz”. Parece ser que se refería al papel que luego acabó haciendo Leonor Watling, esa bailarina en coma que despierta pasiones sin mover un solo músculo. 

Su siguiente proyecto fue La mala educación, Almodóvar llevaba mucho tiempo gestándolo, pero no contaba con el actor ideal para interpretar a tres personajes, con dos sexos diferentes Juan, Ignacio y Zahara. El director quería un actor que resultase creíble y que además fuese atractivo cuando hacía de hombre y de mujer. Se les hizo pruebas a Leonardo Sbaraglia y Juan Diego Botto, y Eduardo Noriega hizo bastantes ensayos vestido de mujer. Al final, cuando el proyecto, se llevó a cabo, el elegido fue Gael García Bernal. No era un papel sencillo, además tuvo que adelgazar ocho kilos y disimular su acento; durante el rodaje el actor mexicano se sintió tan presionado que Almodóvar tuvo que parar una semana para que se repusiera. 
Cuando Almodóvar empezó a rodar Volver, se dijo que Carmen Machi repetiría con un papel pequeño. Ya la habíamos visto haciendo de enfermera en Hable con ella, en este caso interpretaría a la hermana de La Agustina, sin embargo, no apareció en la versión final. En el siguiente proyecto del director manchego, Los abrazos rotos, sí que apareció La Machi, con un papel secundario y con un cortometraje escrito expresamente para ella, La concejala antropófaga. 
Junto con La mala educación, el proyecto de La piel que habito fue uno de los que más se dilató en el tiempo. Ante el anuncio de cada nuevo rodaje de Almodóvar, los medios especulaban sobre si este sería en el que se llevara a la gran pantalla la novela de Thierry Jonquet. Mucho se habló de por quién estaría protagonizada Tarántula, el nombre que Almodóvar barajaba para este proyecto. En un principio los claros protagonistas eran Penélope Cruz y Antonio Banderas, parece ser que más tarde Javier Bardem desbancó al malagueño en los pensamientos del director, estrenándose la película finalmente en 2011 por Antonio Banderas y Elena Anaya. Nuestros dos actores más internacionales, Banderas y Cruz, declararon que les haría mucha ilusión trabajar juntos, algo que lograron por unos pocos minutos en Los amantes pasajeros.
El último proyecto hasta la fecha de Pedro Almodóvar tampoco se ha librado de este característico baile de nombres y de personajes que es común en sus películas. Ricardo Darín tuvo que renunciar a un papel porque ya estaba comprometido para filmar Tesis de un homicidio. También se anunció que participarían Pilar López de Ayala y María León, no llegando a rodar ninguna de las dos. En cuanto al personaje que interpreta Cecilia Roth, Almodóvar lo pensó para una mujer más mayor, sin embargo al final lo modificó y la actriz argentina resultó ser la elegida. 
Hay otras actrices que según se dicen han estado a punto de ser chicas Almodóvar. Según publica su biógrafo Jesús García Orts, Lina Morgan sería una de ellas. Este dijo: “Ha rechazado ofertas de Pedro Almodóvar, Berlanga o de la familia Querejeta”. También no hace mucho se publicó que Carmen Sevilla había declinado volver al cine en un proyecto almodovariano. Entre las internacionales, la que más posibilidades tuvo fue Madonna, ya que Pedro declaró que estaba preparando “un cortometraje de tema ecologista” pensando en ella, pero no acabó saliendo.

Al igual que hay actores que por unas causas u otras no han podido trabajar con Almodóvar, también hay proyectos que no se han podido llevar a la pantalla o no lo han hecho aún. Destacan películas que Almodóvar rechazó como Sister Act que acabó protagonizando Whoopi Goldberg y dirigiendo Emile Ardolino, Paper Boy que se ha estrenado hace poco con Nicole Kidman y Zac Efron o Brokeback Mountain; sobre esta dijo que era la película que más había considerado dirigir en inglés.
Otras se frustraron porque quiso comprar los derechos de novelas sobre las que se basaban y ya estaban vendidos. "Pedí los derechos de Las horas de Michael Cunningham, y quizás les sorprenda, pero pedí los derechos de la novela cuando terminé de leer El silencio de los corderos, también pedí derechos de La mancha Humana de Philip Roth, y hasta The reader”. Todas estas películas acabaron siendo éxitos a los que el Almodóvar, sin lugar a dudas, hubiera dado su toque personal. 
Junto a estos, se ha hablado de otros proyectos como biopics sobre la cantante italiana Mina y otro sobre Marcos Ana, poeta español y el preso político que más tiempo estuvo encerrado en una cárcel durante el franquismo.  Y tiene los derechos de La conjura de los necios o de la dura novela El hombre que se enamoró de la luna de Tom Spanbauer. Quizá veamos estas ideas próximamente en pantalla. ¿Tendrá Almodóvar tantos problemas para encontrar actores que les den vida?

Francisco Rodríguez

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